LA NOTICIA MAS LEÍDA DE LA SEMANA

Fue a una funeraria abandonada: se llevó la peor sorpresa al entrar

El macabro hallazgo se viralizó en las redes sociales ESTADOS UNIDOS - Un hombre fue a una funeraria abandonada y se llevó una sorpresa t...

sábado, 23 de julio de 2016

Este hombre habla 32 idiomas perfectamente

Se llama Ioannis Ikonomou y tiene una habilidad que probablemente no tiene nadie más en el mundo. Porque si bien lo normal es hablar dos o tres idiomas como mucho, él es capaz de expresarse perfectamente en 32 lenguas diferentes, siendo leer libros en chino una de sus mayores distracciones en sus ratos libres.

Este hombre habla 32 idiomas perfectamente

Nació en Grecia, tiene 50 años, vive en Bruselas y trabaja como intérprete en la Comisión Europea, donde explota aquello que se le da mejor en la vida. En esas decenas de lenguas es capaz de leer el periódico, seguir una ópera o un programa de televisión, entender a un nativo o mantener una conversación.

Su dedicación empezó desde muy joven; desde los cinco años ya aprendía idiomas y ni siquiera había salido del país heleno. Fue suficiente con esfuerzo, fuerza de voluntad y un método que es bastante curioso.

Mientras que los niños dormían la siesta, él estudiaba alemán, una actividad –el estudio- que incluso confiesa que le divierte. Misma situación mientras que hacía el servicio militar; usaba sus permisos para ir al baño para estudiar armenio clásico.

Le dedica todos los días unos 15 minutos después del trabajo, ve la tele en el idioma que está aprendiendo y por supuesto ejercita todas las lenguas a diario, ya sea hablando por Facebook o por Skype con amigos que le ayudan a mantener vivos sus conocimientos.

Su nuevo reto ahora es aprender el coreano y el japonés, un ansia que le viene porque no lleva bien el hecho de viajar a un país y no ser capaz de comunicarse en la lengua local. Lo positivo para este hombre es que él disfruta aprendiendo y que igual que a otras personas les gusta salir a tomar una cerveza o jugar a un videojuego, él está contento si tiene un libro de idiomas delante de su cara.

“Si no aprendo, no soy feliz. Es como tener sexo, lo disfrutas sin mirar la hora”, confiesa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No se permiten comentarios ofensivos, discriminatorios o racistas. Serán moderados. Gracias por su opinión.