En el horizonte del transporte moderno, aparece una máquina que parece salida de la imaginación es un avión, aunque vuela. No es un barco, aunque navega. Es una fusión de ambos mundos, diseñada para deslizarse sobre el agua a velocidades que desafían la lógica tradicional del transporte marítimo.
Su promesa es simple y radical. Se trata de viajar rápido, sin aeropuertos, sin pistas, sin infraestructura compleja. Este barco pertenece a una categoría conocida como vehículos de efecto suelo, o WIG (Wing-in-Ground).
Construyen un barco que vuela y navega a alta velocidad: el viaje más liviano
Se trata del barco AirFish 8. No. Su funcionamiento se basa en un fenómeno aerodinámico en el que el aire queda comprimido entre las alas y la superficie del mar, creando un colchón invisible que lo sostiene. Este efecto reduce la resistencia y aumenta la eficiencia, permitiéndole volar apenas entre 1 y 7 metros sobre el agua, en una especie de equilibrio suspendido entre el vuelo y la navegación.
Desde lejos, su silueta recuerda a un pequeño avión con alas anchas y una cola elevada. Pero a diferencia de una aeronave convencional, despega directamente desde el mar. No necesita aeropuertos ni pistas. Acelera a alta velocidad sobre el agua hasta que, casi sin que se note, deja de tocarla. Esa transición es silenciosa y suave.
Fuente: uno.ar

No hay comentarios:
Publicar un comentario
No se permiten comentarios ofensivos, discriminatorios o racistas. Serán moderados. Gracias por su opinión.